Si hay un tema recurrente en la mitología son los amores. Sobre todo, los amores mal entendidos: los encaprichamientos de dioses hacia mortales que suelen acabar en rapto y violación. Otras veces son historias de obsesión, con o sin intervención divina. Pero, de vez en cuando, aparecen historias de amor correspondido. Incluso alguna tiene un final feliz. En cualquier caso, ni dioses ni hombres han podido evitar sucumbir al poder de las flechas de Eros. Ni siquiera el propio Eros.